Huele a alcantarilla en el baño: de dónde sale y cómo cortarlo

Si el baño huele a alcantarilla aunque esté recién fregado, olvídate de la lejía. Ese olor viene de la red de saneamiento y está entrando por algún sitio que debería estar cerrado. El truco para encontrarlo es fijarse en cuándo huele.
Huele al entrar después de días fuera
Es el caso más fácil. Cada desagüe tiene un sifón, una curva que retiene un poco de agua y hace de tapón contra los gases. Si nadie usa ese lavabo o esa ducha en semanas, el agua se evapora y el tapón desaparece. Pasa mucho en apartamentos de playa en Orihuela Costa o Santa Pola que se abren solo en vacaciones.
Abre todos los grifos un minuto y tira de la cisterna. Si a la media hora ya no huele, era eso. En el bidé o la ducha que nunca usa nadie, echa un vaso de agua cada semana y se acabó el problema.
Huele al tirar de la cisterna o al mover el váter
Aquí lo sospechoso es una junta. El manguito que une el inodoro con la bajante, las roscas del sifón del lavabo o la tapa del bote sifónico pueden dejar de sellar con los años. Si el olor aparece justo después de una descarga, o si el váter se mueve un poco al sentarte, mira por ahí.
No lo tapes con silicona a ciegas. Primero hay que ver qué unión falla. A veces basta con apretar una rosca y otras hay que cambiar la junta o recolocar el inodoro.
Huele y además el agua tarda en bajar
Eso ya es un atasco a medias. Pelo, jabón y restos se van pegando a la tubería, el agua sigue pasando pero más despacio, y lo que queda retenido se pudre. Si solo falla un aparato, limpiar la rejilla y el sifón suele bastar. Tienes los pasos para desatascar el lavabo y el desagüe de la ducha. Si el agua sube por el plato al tirar de la cisterna, lee la guía del WC atascado.
Cuando fallan varios aparatos a la vez, el tapón está más lejos, en la bajante o en el colector. Ahí hace falta una limpieza de tuberías con presión y, si vuelve a pasar, una inspección con cámara para ver qué hay dentro.
Huele después de un gorgoteo
Si oyes el desagüe de la ducha hacer glu-glu cuando alguien tira de la cisterna, y luego huele, el problema es de ventilación. La red necesita que entre y salga aire. Si el respiradero está tapado o no existe, cada descarga aspira el agua de los sifones cercanos y los deja vacíos.
Esto no se arregla desde el baño. Hay que revisar la bajante y su ventilación, y en un edificio suele ser cosa de la comunidad.
Cuándo llamar
Llama si el olor no se va después de llenar los sifones, si llega a otras habitaciones, si hay manchas de humedad cerca o si el agua baja lenta en más de un sitio.
Y no mezcles productos para “quitar el olor”. Lejía con amoniaco o con desatascadores ácidos suelta gases tóxicos, y no cierra ninguna junta ni rellena ningún sifón. Antes de llamarnos, apunta cuándo huele, después de usar qué aparato y si cambia con el viento. Con eso el diagnóstico va mucho más rápido.