Cómo desatascar un lavabo sin romper nada

El lavabo del baño tiene un atasco muy característico y bastante distinto al del fregadero. Aquí no hay grasa de cocina: hay pelo, restos de jabón y pasta de dientes, y todo eso se enreda en el mismo sitio. Si sabes cuál es ese sitio, la mayoría de los atascos de lavabo se resuelven en diez minutos y sin herramientas.
Antes de nada: mira la válvula
En casi todos los lavabos modernos hay una válvula de clic, ese tapón que sube y baja al presionarlo. Por debajo tiene un vástago y una cruceta donde el pelo se engancha y forma una maraña con el jabón. Ahí está entre el sesenta y el setenta por ciento de los atascos de lavabo.
Prueba a girar el tapón y tirar hacia arriba. En muchos modelos sale directamente. Si no sale, mira debajo del lavabo: verás una varilla horizontal que entra en el desagüe y que se sujeta con una tuerca de plástico. Afloja esa tuerca, saca la varilla y el tapón sale sin resistencia.
Limpia lo que encuentres, enjuaga con agua caliente y vuelve a montarlo. Si el agua ya se va, has terminado.
Método 2: la ventosa, con el rebosadero tapado
Si la válvula estaba limpia, el tapón está más adentro. La ventosa funciona, pero hay un detalle que casi todo el mundo se salta: el lavabo tiene un rebosadero, ese agujerito de arriba. Si no lo tapas, la presión que generas se escapa por ahí y no llega al tapón.
- Tapa el rebosadero con un trapo húmedo bien apretado o con cinta.
- Llena el lavabo con tres o cuatro dedos de agua.
- Bombea con fuerza quince o veinte veces sin despegar la ventosa.
- Despega de golpe y comprueba. Repite tres o cuatro ciclos.
Método 3: desmontar el sifón
Es más fácil de lo que parece y es el método más eficaz para un lavabo.
- Pon un cubo debajo. Va a salir agua sucia, siempre.
- Afloja a mano las dos tuercas del sifón, la de arriba y la de abajo. Casi todos son de plástico y no necesitan llave.
- Retira la pieza en U y vacíala. Límpiala por dentro con un cepillo de botellas o con un trapo enrollado en un palo.
- Aprovecha para revisar la junta de goma: si está aplastada o cuarteada, cámbiala. Cuesta menos de un euro y evita la gotera que aparecerá dentro de dos semanas.
- Vuelve a montar apretando solo a mano. Si aprietas con llave, partirás la rosca.
Abre el grifo con el cubo todavía debajo y comprueba que no gotea por las juntas.
Método 4: el cable o la cinta de desatascar
Si has desmontado el sifón y el agua sigue sin irse, el tapón está en el tramo horizontal que va hacia la pared. Ahí entra un cable flexible de fontanero (o una cinta de plástico con púas, que venden en cualquier ferretería por pocos euros).
Introdúcelo por la salida del sifón, gíralo mientras empujas y sácalo despacio. La idea no es empujar el tapón hacia dentro, es engancharlo y traerlo hacia fuera.
Método 5: agua caliente y bicarbonato, con expectativas realistas
El bicarbonato con vinagre está muy bien para el mantenimiento y para un lavabo que traga lento, pero no abre un atasco formado. La espuma que hace no tiene fuerza mecánica; solo ayuda a despegar restos de jabón adheridos.
Si quieres usarlo como mantenimiento: media taza de bicarbonato, una taza de vinagre, tapa el desagüe diez minutos y termina con dos litros de agua muy caliente.
Dos cosas que no debes hacer
No uses sosa cáustica ni desatascadores químicos agresivos. Si el atasco no cede, te quedas con un lavabo lleno de agua corrosiva que después hay que manipular. Además, en tuberías de PVC antiguas o en sifones de plástico fino, el calor de la reacción puede deformar la pieza. Y si tu vivienda va a fosa séptica, esos productos matan la flora bacteriana que la hace funcionar.
No metas alambre rígido ni destornilladores por el desagüe. Rayas el interior de la tubería y creas un punto rugoso donde se enganchará todo a partir de ahora. El atasco volverá antes y peor.
Cuándo dejarlo y llamar
Hay tres señales claras de que el problema ya no está en tu lavabo:
- Se atasca más de un aparato a la vez. Si el lavabo va lento y la ducha también, el tapón está en la bajante o en el colector, no en tu sifón.
- Sale agua por otro desagüe cuando abres el grifo. Es señal de que el agua no encuentra salida y busca por donde puede.
- Se vuelve a atascar a las pocas semanas. Alguien ha perforado el tapón en vez de limpiar el tramo, o hay una causa física detrás: una contrapendiente, una incrustación de cal o una junta rota.
En esos casos hace falta equipo: muelle eléctrico o agua a presión desde la arqueta, y a veces una inspección con cámara para ver qué hay dentro. Si el que va lento es el fregadero de la cocina, el método cambia porque el enemigo es otro: ahí manda la grasa, y lo explicamos en la guía para desatascar el fregadero. Para el resto, tienes el detalle del trabajo en la página de desatascos de tuberías. Si estás en la provincia de Alicante, te damos el precio cerrado por teléfono antes de salir, con desplazamiento incluido.